Querida Mayiina de La Alteña Tribilini




No sólo lea el twitt, escuche las burradas y quédese turulaco.


No tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus cualidades de storytelling pues no las muestras en tus tiras, tus aficiones o tus intereses más allá de los dinosaurios. Entiendo tu molestia al escuchar las críticas a tu padre cótzmico, Looser de La Alteña. Son gajes del oficio. Deberás irte acostumbrando a los ataques contra él. En un medio no sectario, la crítica es un ejercicio fundamental. Tu padre pretende ser una figura pública con su propia página de wikipedia y, por ende, sus actos serán juzgados con rigor. 


¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás. Bueno, los ganadores del Eigsner se supone que sean buenos historietistas. Hay miles de personas dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de que los nominen para uno aunque sea de rebote. El blóf bien vale esos golpes. ¿No?


Pero no es de tu padre cótzmico de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “fanzineros” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu gurú. No me asusta que los llamaras “no-cómic-convencional”, “no-cómic-con-calidad de-exportación”. Es más, no me preocupa la burrada de decir  que "incluso" en Sudamérica "hacen también muy buenas cosas". En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a gente que ama el cómic y le dedica tiempo y esfuerzo a veces sin ver recompensa, como tú llamándole a sus cómics “copias bond sacadas de la papelería”.
¿Oíste del escándalo del Wolverinegate? Tu apá dijo que era mejor que Ramos. Algo similar hiciste tú: dices que un cómic es mejor por el material en que se imprime o si es en papel y no online o por su tiraje. ¿Qué tiene de malo no ser hijo de un monero bien parado en editorial? Sabes, yo soy hijo de un webminero, digo, webmonero, un maestro trolletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre cótzmico si fuese un calcador de portadas, un orate mentiroso o un pésimo dibujante?
Tu padre, quien le fusiló El Manual del Guerrero Tribilini a Jodorowsky, te puede recordar una frase de Kat Nath-ek a Chilín BalínTraten de dar la mayor calidad posible en su webcómic. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu sectarismo. Desprecias el trabajo comiquero no avalado por los dineros de otros. Minusvaloras a quienes aman tanto al cómic que se dedican a él aunque no les donen los fufurufos. ¡Qué tristeza que así piense la hija cótzmica de un candidato-al-Eigsner-never-again!
Fanzineros” son, en efecto, quienes sí estudiaron carreras, quienes utilizan el undo para su beneficio, quienes no comen Crujipollo y pasteles gorreados, quienes utilizan macs que ellos mismos compraron, quienes no se atienden en el hospital la vesícula, quienes no viajan en bola a todos lados. Los fanzineros, por el contrario, deben hacer largas horas laborales antes de largarse al cine, entrar a editoriales sin payola, deben estudiar anatomía, perspectiva y storytelling, deben salir al mundo real a mostrar su trabajo. Los moneros fanzineros, querida Mayiina, ganan en una sentada los 100 pesos semanales que tu padre cótzmico gana en una semana, y lo invierten de su propia bolsa para su propio cómic para mostrar que de verdad creen en él.
Cuando leas estas líneas has el siguiente ejercicio. Revisa lo que eres libre de hacer sin pedir permiso a Looser: Ir al cine a ver la película que tú quieras, tener acceso a internet todo el día, vivir sola sin el hedor de Hochito, ser remunerada por tu trabajo, escoger tú a tu pareja. ¿Sabes que tienes que pedir permiso para más cosas de los que pediría una niña de 12 años?
Mayiina, me da terror que pienses así. Tus lapsus giggle-giggle-escos revelan tu “realidad”: vives en una burbuja color de azul mezclilla. “Fanzineros” no es un insulto, sino un título honorable. Este medio, que tu padre aspira a gobernar, depende de los moneros, de los lectores críticos, de los clientes sin bote de basura en la cabeza, ha sobrevivido gracias a esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz de ya casi una década (Tu unión con C!) , no sea fruto de la poca atención que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu ignorancia (tan propia, eso sí, de tu clan sectario). ¿Qué será de la hinduztria del cómic si lo llega a representar una persona que desprecia a su propio género?
Mira Mayiina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela, reducir tu escolta de palurdos al mínimo, tomar el metro para el lado opuesto de La Alteña, y ponerte a trabajar una cantidad de horas humanamente posibles. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay ilustradores, diseñadores, moneros. Algunos trabajan desde niños genio.
Mayiina, no has puesto más en ridículo el futuro historietístico de tu padre porque más ya no se puede. Pero lo que es más grave: Corres el riesgo de que ese sea tu mismo futuro.


Sauce