Sectas y Sectores

¡Lectores! Este fin de semana estaba viendo Sector 9 y me llamó la atención el tema de los sectores y las sectas, así que estaré posteando además de lo habitual, información sobre el tema, aquí una entrevista que espero sea de su interés con Pilar Salarrullana de Verda, política, escritora y profesora española, conocida por sus libros e investigaciones en torno a las sectas. Fue senadora y diputada por La Rioja en los años 80 y concejal de la ciudad de Logroño. Los énfasis en rojo son míos (O sea, yo hice el énfasis, no que yo lo escribiera, para nuestros amigos que no fueron a la escuela).

Pilar, (...)¿qué diferencia hay entre una secta y una religión?


-Pilar Salarrullana de Verda: La diferencia es total. Pero para ver esta diferencia tenemos que poner a la palabra secta un apellido. Porque decir secta sólo es decir separación. El apellido (...) es «destructiva».

(...) Llamamos sectas destructivas a las que destruyen la capacidad humana de la persona.

Y, ¿qué métodos utilizan para captar a la gente?

-Los métodos son variadísimos. Generalmente lo hacen a través de mensajes muy sutiles,
ofreciendo a la sociedad lo que en ese momento está necesitando.(...)

El primero es
contra la soledad. Ellos ofrecen un grupo acogedor a personas que están en crisis de soledad, de amor. El segundo mensaje responde al afán de novedad. Hoy está de moda todo lo mágico. Ellos utilizan toda una parafernalia de medios esotéricos.

Y el tercer mensaje es una respuesta a la pérdida de valores. Hoy se han abandonado muchos valores
tradicionales que no han sido sustituidos por otros. Ellos ofrecen la perfección del ser humano: dominio de la mente y el cuerpo, dominio de la muerte. Casi todas creen en la reencarnación y ofrecen la llegada de un mundo feliz. Con estos mensajes atraen a la gente.

¿Y por qué decimos que son destructivas?

-Porque a partir del momento en que el hombre acepta esos mensajes,
le empiezan a despersonalizar utilizando técnicas que son tan viejas como el mundo, pero que cada vez son más sofisticadas para engañar y manipular. Incluso que pueden causar lesiones psíquicas. Lesiones psíquicas, lesiones físicas y consecuencias sociales.

Después del período de internado al que someten a la persona que ha entrado en la secta, la persona que sale de allí no tiene nada que ver con la persona que entró.
Le obligan a separarse de su entorno: de su familia, de su trabajo, de sus estudios, de sus amigos, de su amor, de todo.

(...)

Otra de las características sectarias es cambiar el vocabulario habitual por el vocabulario, por la jerga, de la secta. Yo conozco dos mil palabras que para nosotros no tienen ningún significado.

Otra característica es la pérdida del sentido del humor. Una de las cosas que distinguen al hombre de los animales y de la robótica es la broma. Ni un animal ni un robot entienden la broma. El sectario, tampoco.

Pero lo peor son las lesiones psíquicas. Son las más difíciles de recuperar. Son personas que sufren alucinaciones nocturnas enormes.

(...)

Estos señores han montado un impresionante negocio en todos los sentidos. Su fin es el dinero, y todos los medios son válidos. Primero, despersonalizando al adepto. El adepto tiene un compromiso económico y laboral con la secta absoluto y total. Por ejemplo, los miembros de la Cienciología firman con la secta un contrato por dos billones de años. Esto es absurdo, pero se comprometen a trabajar con ellos no sólo en esta vida, sino también en otras vidas futuras, pues creen en la reencarnación. Y para sacar dinero todo es vendible.

(...)

Me parece que leí algo en tus libros de una secta que hizo falsificar al adepto la firma de sus padres y les vació la cuenta corriente. Arruinó a sus padres para enriquecer a la secta.

-Sí, porque para ellos es esencial llevar dinero a la secta. Si no, no van a ir progresando en la pirámide de la secta.
Por eso pasan por encima de sus padres y de todo.

Hay una frase que aprenden enseguida los sectarios para su familia: «A vosotros no os he elegido; en cambio a éstos, sí.
Ahora éstos son mi familia».

(...)

¿Qué se le puede decir a una familia que ha tenido la desgracia de que un hijo suyo haya sido captado por una de estas sectas? ¿Qué podría hacer una familia cristiana para recuperar su ser querido?

-Bueno, el problema es tremendo. Porque la familia no está preparada para esto. Yo he hablado con muchísimos padres, madres, maridos, mujeres a los que se les ha ido un familiar a una secta, y ellos reconocen que no están preparados para esto. Están preparados incluso para que muera un hijo en un accidente de moto.
Pero no para que se lo lleve un líder carismático.

(...)Si el captado es mayor de edad, el problema es muchísimo mayor; porque legalmente es una persona autosuficiente, con todos sus derechos. Si él dice: «yo estoy aquí porque quiero», ¿quién los puede sacar de allí? Mi consejo entonces es de doble vía.

(...)

Ellos están continuamente en una petición de revisión de sus culpas. Están cogidos por el temor.
Quizás por eso parecen fanáticos. Cuando hablas con ellos, no te dejan hablar. Si les refutas lo que dicen, saltan a otra cosa. Nunca te dan la razón, aunque sea evidente que la tienes. Si se ven acorralados, saltan a otra cosa. Parecen fanáticos. Como si les hubieran comido el coco. Parecen un robot.

Esa es la descripción auténtica del sectario.
Es la robotización: todos iguales y todos diciendo lo mismo. Durante el período de adoctrinamiento les meten lo que las mismas sectas llaman el cliché. Son respuestas muy simples a preguntas muy simples. Cuando no tienen respuesta a la pregunta que le hacen, saltan a otra cosa.

(...)Se dirigen a un nivel económico y cultural bajo. De poca preparación. Otras no. Por ejemplo la Cienciología, que es la que más conozco. Me ha amenazado de muerte. Me ha declarado persona a destruir. He tenido que estar con escolta policial durante tres años. Esta es una secta sincrética. Hacen una amalgama de todas las religiones existentes. Las mezclan como en una coctelera y sacan una nueva teoría. Tienen técnicas de control mental. Saben muy bien a quién se dirigen, y en qué momento. Y tienen mucho éxito. Además sacan el dinero a montones. Someten a sus adeptos a unas sesiones en las que se depuran de sus vivencias personales: no les queda ya nada propio.

¿
Como un psicoanálisis o algo así?

-Pilar Salarrullana de Verda. Pero a la inversa. Tienen una fuerza enorme.

(...)Una cosa que me ha llamado la atención es Nueva Acrópolis. Tiene aspecto cultural. Hablan de los egipcios, de la India, etc. Y por lo visto es una secta.

-Y de las más destructivas y peligrosas. Precisamente porque tienen el mejor camuflaje de todas. Se presentan como amantes de la cultura egipcia, de la cultura clásica, de la romana, del arte, de la naturaleza, de la música, etc. Dan conferencias interesantes, atractivas, para atraer a la gente. Pero voy a decir una frase de su fundador argentino: «
Nosotros dominaremos el mundo. Los que crean en nosotros serán nuestros esclavos. Los que no crean en nosotros serán eliminados». Es un movimiento neonazi fortísimo.

(...)

Todos los sectarios están felices en sus sectas. Les han comido el coco.

Vamos a hablar un poco de los Verdes Ecologistas y del Partido Humanista.

-Esto es lo curioso, porque no son dos partidos políticos. Eso es la tapadera legal de una secta. La secta se llama La Comunidad o Movimiento. De las dos maneras se les conoce. Su fundador también es argentino.
Se presentan como un movimiento muy atractivo a la juventud. Se vuelcan hablando de ecología, de medio ambiente, de la vida naturista, etc. Todo esto a la gente joven le encanta. Y el Partido Humanista es lo mismo. Son dos ramas distintas de lo mismo.

Pilar, muchísimas gracias, pero el tiempo no da para más. La entrevista ha resultado interesantísima, y espero que esclarecedora.

-A mí me gustaría que la gente no se asuste. Yo no quiero asustar a nadie. Lo que quiero es prevenir.
Que nadie se deje engañar.