Homenaje a OGG

Mi padre (y el suyo también) OGG, recibió un merecido omenage por su trayeitoria en el medio de esta, por su aportación al desarrollo de personajes y universos como "Herlinda la guardiana de la cripta," "Zortron y los invencibles pretransformables" "Annihilus", etc.; A la generación no biológica de talentos desde 1960 (ejem); así como por su desempeño como Director Hartiztico en varias Editoriales que en realidad el fundó pero le dieron baje. 

Este omenage fue organizado por nuestro buen amigo (antes conocido como "ese vil traidor") Paco Mu (¡Miren mis ratas!) y el Museo del Vil Monero de México.


La cita sería #proximamente pero ya conocen los poderes de alteración del espacio-tiempo propios de mi papaíto quien se apareció en su versión joven y maligna destructora de hinduztrias. 

Dió una conferencia, que más bien fue una plática en ropa informal donde contó una parte de su muy pequeña vida profesional. También generó envidias (de parte mía) cuando habló de la edad de oro en donde el cómic era un trabajo de verdad y dejaba para comprarse casas, y no como ahora que hay que pedir donaciones cual impresionista.

Asistieron familiares biológicos, no biológicos, amigos, lectores y gente interesada en la trayeitoria de mi padre, dándole la importancia que tiene en el mundo de la moneada mexicana pre-web que sí dejaba. Aunque, ¿Qué máyor logro que criarme a mí, maestro del bandeé desineé?

Su dirección hartíztica se extraña, en nuestras tiras.

El presidente del Museo,  dijo unas palabras muy conmovedoras, de como los moneros somos hermanos de los cilindreros, y los cartonistas políticos para nada se juntan con comiquistas fantásticos, entre otras cosas interesantes, se refirió a mi padre de una manera valga la redundancia... muy adoptiva

Paco Mu invitó a todos a la inauguración de la exposición de mi padre titulada "Omenage a Trolls" (?).

En palabras de Paco Mu: Tu padre dibuja mejor que tú


El señor que está a la izquierda de OGG sabe distinguir lo que es una parodia

Hubo verdadero calor humano no como el que genera el dormir en bola y los asistentes mostraron mucho cariño a mi padre, aunque a mí ni me pelaron (No conocían a Thundergatos, herejes) fue una noche increíble ya que pudimos constatar que la gente que trabaja en el museo, sí asiste a esos eventos. ¡Hasta gorreamos cafecito!



¡Ya me víiii... cuando me hagan mi omenage a míiii!