Más de las sectas


De Steve Hassan, quien estuvo bajo el influjo de la secta Moon.

Update: ¡El audio para quienes no leen los comments!

Extractos:

"Al final de aquellos tres días, el Steve Hassan que había entrado en el taller de trabajo había desaparecido, reemplazado por el nuevo «Steve Hassan». Me entusiasmaba pensar que yo era uno de los «elegidos» de Dios y que el camino de mi vida estaba ahora en la «auténtica senda». También experimentaba una amplia variedad de sentimientos; estaba sorprendido y también orgulloso de haber sido escogido para el liderazgo, asustado por la inmensa responsabilidad que caía sobre mis hombros, y exaltado emocionalmente al pensar que Dios estaba trabajando activamente para traer el jardín del Edén. No habría más guerras, ni más pobreza ni más destrucción ecológica. Sólo amor, verdad, belleza y bondad. Sin embargo, en lo más profundo de mi ser, una voz me decía que estuviera alerta, que siguiera cuestionándolo todo."

"Se me ordenó que abandonara los estudios y el trabajo y que me fuera a vivir al centro. (...). A petición de un miembro más antiguo, realicé una «condición» de cuarenta días, un ejercicio de autopenitencia: abandoné a mis amigos y familiares durante cuarenta días, sin verlos ni comunicarme con ellos de ninguna manera."

"A Moon también le agradaba estimular al máximo el grado de competitividad entre los líderes para conseguir el mayor rendimiento. Escogía a alguien que tuviera mucho éxito en reclutar nuevos miembros o recolectar fondos (esto lo hizo conmigo) y lo presentaba como un modelo de perfección, avergonzando a los demás para que así rindieran más. Resultaba irónico comprobar que mientras la meta proclamada por Moon es la unificación del mundo, la mayoría de sus estrategias estimulaban el rencor y los celos entre los líderes, asegurando virtualmente la falta de unidad."

"En retrospectiva, me doy cuenta de que el señor Kamiyama (líder de la secta) me atrajo porque poseía unas cualidades muy diferentes a las que yo conocía desde niño. Era un visionario. Tenía mucho poder y posición. Mi padre, un sencillo empresario, me había repetido en incontables ocasiones que no existía la persona que pudiera cambiar el mundo. Kamiyama creía con todas sus fuerzas que una persona podía establecer una gran diferencia. Era muy religioso y emocionalmente expresivo. Mi padre, pese a ser un hombre sincero a su manera, en realidad no lo era. Al mirar atrás y analizar la relación, veo que le permití a Kamiyama ocupar el lugar de mi padre. El tipo de aprobación verbal y el afecto físico que buscaba en mi padre me lo dio este hombre, que supo utilizar esta ventaja emocional para motivarme y controlarme."

"Aunque la mayor parte de los miembros de las sectas declaran que son «más felices que nunca en toda su vida», la realidad es, por desgracia, muy diferente. La vida en una secta destructiva es, en gran medida, una vida de dolor y sacrificio. Las personas que están plena dedicación en la secta destructiva conocen lo que es vivir sometidos al totalitarismo, pero no son capaces de ver objetivamente qué les está sucediendo a ellos. Viven en un mundo de fantasía creado por el grupo."

"El lavado de cerebro resulta eficaz para conseguir que se acepten exigencias tales como la firma de una confesión falsa o denuncias contra el gobierno. Los individuos que son coaccionados se avienen a realizar ciertos actos específicos para salvaguardar lo que han hecho. Pero estas nuevas creencias no están por lo general bien interiorizadas, y cuando el prisionero escapa del campo de influencia (y miedo) es capaz, casi siempre, de quitárselas de encima.

El control mental, casi siempre, llamado «reforma del pensamiento», es más sutil y retorcido. Quienes lo practican son considerados como amigos o compañeros, de forma que el sujeto no está tan a la defensiva. Inconscientemente, colabora con sus controladores y les suministra información privada sin saber que la utilizarán en su contra. El nuevo sistema de valores es interiorizado en la estructura de una nueva identidad."

"Las frases hechas dé la secta, o lenguaje simplificado, también levantan una pared invisible entre los creyentes y los advenedizos. El lenguaje ayuda a que los miembros se sientan especiales y distintos de las personas comunes. También sirve para confundir a los recién llegados, que querrán entender de qué están hablando los miembros, y a que piensen que sólo tienen que esforzarse más en el estudio para poder «comprender» la verdad. En realidad, al incorporar el lenguaje simplificado, lo que aprenden es a no pensar. Aprenden que comprender significa creer."

"En muchas sectas totalísticas, los adeptos cuentan con un mínimo acceso a los periódicos, revistas y programas de radio y televisión ajenos a la secta. Esto se debe en parte a que están tan ocupados que no disponen de tiempo libre. Cuando leen, por lo general se trata de libros o folletos de propaganda editados por la secta, o de material que ha sido censurado para «ayudar» a los miembros a que se mantengan centrados."

"Un adepto puede creer sinceramente que las doctrinas exteriores no son mentiras, sino tan sólo un nivel diferente de verdad. Al crear un entorno donde la verdad tiene múltiples niveles, los líderes de las sectas consiguen que al individuo le resulte imposible efectuar una valoración final objetiva. Si plantea problemas, le dicen que no es todavía lo bastante maduro para conocer la verdad íntegra, pero que dentro de poco quedará todo muy claro. Si trabaja con entusiasmo, ganará el derecho a conocer los niveles más altos de la verdad."

"Las doctrinas sectarias más eficaces son, en palabras de Eric Hoifer, «aquellas que son inverificables y no evaluables».1 Pueden ser tan intrincadas que se necesitaría años de esfuerzos para ponerlas en claro. (Pero, desde luego, no hay tiempo disponible, porque para entonces los novicios ya han dejado de estudiar la doctrina y han sido destinados a fines más prácticos, como salir a recaudar fondos y reclutar adeptos.) La doctrina debe ser aceptada, no comprendida. Así pues, la doctrina debe ser vaga y global, a la vez que lo bastante simétrica como para que parezca congruente. Su poder proviene de afirmar que hay una sola y única verdad que lo abarca todo."