Memoria Hiztriónica: Chuchy Origins


Prólogo

Yo me dedicaba al medio del espectáculo, salí del primer Festival Nacional Valores Juveniles Bacardí. Siempre tuve la sensación de hacer algo para los niños (?), sin embargo, esto se presentó de manera sencilla (pero eso es otra historia). Me gustaba cantar, bailar y actuar; desde pequeña hacía mis monólogos o combinaba un diálogo en donde yo misma me contestaba (o sea, monólogos y otra cosa que eran... monólogos) , escribía mis guiones siempre con un contexto social (¿Y explicativo?) y con moralejas, en fin.

La historia

Buscando trabajo encontré un anuncio en el periódico ECOS de ciudad Satélite, en donde mencionaban que necesitaban una modelo para un dibujante de historieta. Curiosamente me llamó la atención y concerté una cita: era la casa de Oscar. Al verlo sentí una gran atracción y sucedió algo que no sabía muy bien cómo explicar. Oscar siempre decente, (porque había que recalcarlo, o tal vez porque los otros clientes no lo eran) me trato increíblemente, pero su energía y su manera de ser eran tan especiales pero tan fuera de lo común (porque, ya saben, hay cosas especiales que son comunes) que llamaron mi atención.
Aquella vez fue divertido porque me pidió hacer algunos gestos y posiciones de manos exageradas  (suponemos que en ese entonces Fubar era millonario y contrataba modelos para  verles las manos, proque como sabemos, la gente común no tiene manos) que él interpretaría con algunas heroínas de sus historias, y algo de actuación congelada (normalmente llamada posar).

Ponemos aquí estas escenas de Paying for it de Chester Brown porque estamos hablando de cómics, sí.


Epílogo

Después de la sesión, al fin curiosa, platicamos de lo que él hacía (porque no se dió cuenta mientras la dibujaba, sí) y fue entonces cuando conocí este mundo del noveno arte, me enseñó las grabaciones y fotografías que tenía de sus visitas a la Convención de San Diego, Cal., la Comic Con, lo que me asombró. ¡Jamás creí que existera tal mundo, pues en México ni se veía, bueno, ni se sabía que había tal!


Cuando me retiré (¿De la casa de Fubar o de la profesión) , nunca pensé que el rumbo de mi vida hubiera cambiado tan determinantemente.
La segunda ocasión fui con uno de mis hermanos, cuando Oscar abrió la puerta ambos se sorprendieron al verse:
-¿Y 'ora, tú que haces aquí? Preguntó mi hermano.
- Pues aquí vivo, ¿y tú que haces aquí?, preguntó Oscar.
- Es mi hermana. Oscar se asombró y a ambos les dió gusto.


¡Chester Brown, ganador de un Eigsner!


Exámen tribilini de komprenzión:
Responda usted, la siguiente pregunta:
¿No se supone que OGL y Chuchy se habían conocido en la escuela "pero sus vidas tomaron caminos diferentes"?