Memoria Histriónica
















Después de ir a casa de Edgar Clément para pedirle permiso a sus papás de que lo dejaran hacer coctéles (su pasión desde que vió aquella película con Tom Cruise), lo llevé a la Cubacon. Tan sólo vean su mirada ilusionada al ver tantas botellas.

Mumble mumble plumilla mumble.

Desgraciadamente, no obtuvo certificado y se dedicó a ser twittero.